Ensayos, pruebas piloto y alquiler
Pruebas de laboratorio sobre su muestra, piloto en su planta y alquiler de sistemas piloto o definitivos en España. Es el camino ordinario antes de dimensionar.
Ver modalidadesVertidos industriales con carga orgánica difícil, color, olor o compuestos que el proceso biológico no degrada. Diseñamos sistemas de depuración con procesos de oxidación avanzada, como etapa principal o como complemento a una EDAR ya existente.
Ensaye su agua antes de elegir la etapa de oxidación. Vídeo divulgativo; no sustituye una analítica ni un estudio del caso.
El biológico no lo degrada todo. Algunas aguas conservan carga difícil, color u olor tras el tratamiento. Pieza explicativa · No es un caso real Tratamiento Carga residual
Transformar la fracción difícil. La oxidación avanzada genera especies oxidantes reactivas en el reactor. Oxidación Agua
Antes o después del biológico. El ensayo orienta su integración como pretratamiento o afino. Depende de la matriz, dosis y tiempo de contacto. Ensayo Integración
Preparar y comprobar. Separar sólidos, acondicionar el agua y medir la salida forman parte del proceso. No hay un rendimiento universal. Preparación Control
Simule su caso en aguassb.com Oxidación avanzada: dónde puede encajar Ensaye su agua antes de elegir la etapa de oxidación. Conozca su agua
Ver en YouTube · El reproductor se carga desde youtube-nocookie.com solo cuando pulsa reproducir.
La depuración biológica resuelve la mayor parte de la carga, pero hay fracciones que no degrada y picos que no absorbe. Ahí es donde aparecen los problemas.
DQO que no baja aunque el biológico funcione: la relación entre carga total y fracción biodegradable delata que hay materia que el fango no puede comer.
Efluentes coloreados o con olor que llegan al punto de vertido y generan quejas y requerimientos, aunque otros parámetros estén dentro.
Campañas y turnos de limpieza que multiplican la carga durante semanas y desestabilizan un biológico dimensionado para la media.
Cuando el contrato con el gestor de la red o las condiciones de su vertido penalizan el exceso de carga orgánica o de sólidos: bajarla antes de verter.
Cuanto más fango se genera, más cuesta su gestión. Reducir carga aguas arriba reduce ese coste recurrente.
No hay superficie para ampliar balsas ni reactores. Se necesita una etapa compacta que trabaje sobre la instalación existente.
Los procesos de oxidación avanzada (POAC) generan especies oxidantes muy reactivas y de vida muy corta dentro del propio reactor. Su interés no es sustituir a la depuración clásica, sino atacar lo que ésta no degrada.
Muestra real y analítica: carga orgánica, sólidos, pH, conductividad, presencia de color, y régimen de caudal (continuo, por lotes o por campaña).
Separación de sólidos, homogeneización y ajuste de pH. La oxidación trabaja mucho mejor sobre agua sin sólidos y con pH controlado; saltarse este paso encarece todo lo que viene después.
Etapa POAC dimensionada por tiempo de contacto y por dosis de oxidante, con la configuración que el ensayo indique. Trabajamos también con electrólisis cuando conviene evitar el almacenamiento de reactivos en planta.
Filtración final y medición de los parámetros de control para verificar que el agua sale como se pactó y para dejar registro del funcionamiento.
El sistema se conecta donde más rinde —antes o después del biológico— sin rehacer la planta. En muchas instalaciones es la vía más rápida y menos invasiva.
Prudencia con los datos. El rendimiento de un proceso de oxidación avanzada depende de la matriz del agua, del tiempo de contacto y de la dosis aplicada. El simulador de más abajo muestra órdenes de magnitud con un modelo por ciclos; no es un compromiso. Primero hacemos el ensayo con su muestra y, sobre ese resultado, fijamos por escrito los objetivos alcanzables y el consumo asociado.
Fracción refractaria, color y olor: la etapa POAC actúa justo sobre lo que hace que el efluente no cumpla.
Skid montado sobre bancada que se integra en la línea existente. Ocupa poco y no obliga a rehacer la depuradora.
Reducir carga antes del vertido incide directamente sobre dos costes recurrentes: la gestión de fango y el importe del vertido.
Parámetros de diseño y registro de control, disponibles para su autorización de vertido y para su auditoría interna.
El agua no pasa una vez por el equipo: recircula y cada vuelta retira parte de lo que queda. Introduzca su caudal y su analítica (o deje los valores de ejemplo) y verá qué haría un módulo T1 solo, qué hace una depuradora convencional y qué hacen los dos combinados. Las reglas están publicadas debajo, en «Cómo se calcula».
Lo que significa cada barra. «Entrada» es su agua. «EDAR/EDARI tradicional» es lo que haría una depuradora convencional dimensionada para carga urbana normal. «Solo T1 · sin EDAR/EDARI» es la máquina sola. «EDAR/EDARI + T1» es el T1 trabajando sobre lo que deja el tratamiento existente, que es la configuración habitual de mejora. Las marcas ✓/✕ comparan la salida estimada con el límite indicado: es orientación, no cumplimiento acreditado. Si vierte a colector municipal, puede localizar la depuradora que recibe el agua de su municipio en el mapa de depuradoras de España.
El simulador no aplica un porcentaje único. Eso es lo primero que conviene saber, porque es lo que hace casi todo el mundo y es de donde salen las decepciones: un mismo equipo no rinde igual con un agua que con otra, y decir «reduce un 80%» sin mirar el agua no significa nada.
Lo que hay detrás es un modelo propio que encadena varias reglas. No las publicamos con detalle —forman parte del know-how del sistema— pero sí lo que tienen en cuenta, que es lo que le permite a usted juzgar si el número tiene sentido para su caso.
De ensayos propios con entrada y salida medidas sobre la misma agua, no de catálogo ni de literatura. Cuando un valor no se apoya en un ensayo nuestro sino en la química del proceso, lo decimos en la nota de ese parámetro: preferimos que lo sepa a que se entere después.
Y una decisión que conviene explicar, porque va contra el instinto comercial: los valores que ve incorporan un margen de seguridad sobre lo que hemos medido. En nuestros ensayos el sistema hizo más de lo que este simulador promete. Preferimos que la instalación real le sorprenda hacia arriba.
Por debajo de cierta concentración el simulador deja de bajar. No es una limitación del equipo: es que el laboratorio ya no distingue, y no comprometemos lo que no se puede medir.
La barra «EDAR/EDARI + T1» no suma rendimientos: los encadena. El T1 trabaja sobre lo que deja el tratamiento que usted ya tiene. Es la lógica del retrofit —intensificar sin ampliar— y es la configuración en la que el sistema da su mejor relación coste/resultado.
Una depuradora convencional dimensionada para carga urbana normal que está recibiendo más de lo que se diseñó para tratar. Por eso su rendimiento cae al subir la entrada. Una planta nueva dimensionada para esa carga rendiría más; comparamos frente a lo que hay instalado, que es el caso real del retrofit.
Todos los rendimientos suponen el pretratamiento resuelto: desbaste de gruesos, desarenado y separación de grasas y flotantes. Sin eso ningún rendimiento es exigible —la arena erosiona los electrodos y la grasa libre corta la transferencia de corriente—.
Los límites de vertido que aparecen como referencia (25 mg/L DBO₅ · 125 mg/L DQO · 15 mg/L N · 2 mg/L P) son orientativos. El límite que aplica a cada caso es el de su autorización de vertido, que puede ser sensiblemente más exigente.
¿Quiere el número afinado para su agua? Mándenos la analítica. El cálculo de detalle lo hacemos nosotros, con su caso delante, y se lo explicamos entero.
Tamaño de la depuradora existente. La barra «EDAR/EDARI tradicional» se pondera por el tamaño de la planta con la que se compara: las depuradoras pequeñas cuentan con menos etapas de afino. Según la declaración oficial de 2023 que España hace a la UE (Waterbase-UWWTD), el 40 % de las plantas de menos de 2.000 h-e tiene tratamiento terciario y el 38 % declara eliminar nitrógeno, frente al 81 % y el 58–71 % de las mayores de 50.000; con fósforo, el 24 % frente al 60 %. La declaración oficial empieza en 2.000 h-e, así que las plantas más pequeñas que figuran son pocas y no representan a todas las que existen. El simulador pondera un poco por eso: si no toca el deslizador, el tamaño se estima con el caudal (una planta convencional dimensionada para ese caudal, con una dotación de 185 L por habitante equivalente y día, la mediana medida en las depuradoras españolas que publican caudal; en el mapa de Europa, la de cada país); si llega desde el mapa, con los h-e de su depuradora. Es una ponderación orientativa sobre equipamiento, no una medida del rendimiento de ninguna planta concreta, y menos aún de la suya.
Dossier técnico del sistema T1. Procesos, gama, precios orientativos, coste de explotación, un caso real y el esquema de instalación, en un PDF de 7 páginas: ver y descargar el dossier.
Once industrias pasadas por este mismo simulador, frente al límite de vertido a alcantarillado de 18 territorios.
Los metales son sobre todo un problema de potabilización (arsénico y manganeso de origen geológico, hierro que enturbia, plomo de la instalación interior) y sus valores se miden en µg/L, mil veces por debajo de los límites de vertido. Por eso van en su propio bloque y se dan como rango, no como cifra única. Usa el pH indicado arriba.
| Cárnicas y mataderos | Sangre, exudados y grasa: efluentes muy cargados y variables por turnos de limpieza. Sector con módulos T1 en funcionamiento. |
|---|---|
| Conservas de pescado, pesquera y acuicultura | Salmueras, aceites y grasas emulsionadas y sólidos finos; campañas estacionales. |
| Lácteos y queserías | Sueros y aguas de limpieza con alta carga orgánica y detergentes. |
| Química, jabones, tintas y farmacéutica | Color, emulsiones y compuestos poco biodegradables que el biológico no degrada. |
| Automoción, metal y mecanizados | Aceites, taladrinas y metales; extracción de emergencia de aceites y afino antes del vertido. |
| Hormigoneras, canteras y madera | Sólidos en suspensión, pH y agua de lavado que interesa recircular. |
| Lavado industrial y estaciones de servicio | Detergentes, grasas e hidrocarburos, con interés directo en reutilizar el agua tratada. |
| Polígonos y colectores industriales | Necesidad de rebajar carga antes de entregar a colector municipal, con límites contractuales. |
| EDAR pequeñas y depuradoras privadas | Instalaciones que cumplen de media pero fallan en picos: la etapa POAC actúa de colchón. |
| Instalaciones sin espacio para ampliar | Cuando no cabe otra balsa, la vía es intensificar el tratamiento, no aumentar el volumen. |
Sustancias presentes en el agua a concentraciones muy bajas que las depuradoras convencionales no están diseñadas para eliminar: restos de medicamentos, productos de higiene y cosmética, plaguicidas, compuestos perfluorados (PFAS) o microplásticos. La Directiva (UE) 2024/3019 introduce para ellos un tratamiento cuaternario en las aglomeraciones grandes, con plazos escalonados.
Con una etapa adicional al tratamiento biológico: oxidación avanzada, adsorción en carbón activo o membranas. La oxidación avanzada degrada la molécula en lugar de trasladarla a otro medio. Qué se consigue con cada agua no se promete: se determina con un ensayo sobre su muestra.
Ensayar su efluente en laboratorio, probar un piloto en su planta y dimensionar una etapa de oxidación avanzada combinada (electrólisis, electrocoagulación y cavitación) a la salida de su depuradora o de su proceso. Empiece por el configurador o envíenos su efluente.
Pruebas de laboratorio sobre su muestra, piloto en su planta y alquiler de sistemas piloto o definitivos en España. Es el camino ordinario antes de dimensionar.
Ver modalidadesElectrocoagulación, electrólisis y cavitación hidrodinámica en recirculación dentro de un contenedor marítimo, precomisionado en fábrica. Para industria y exportación.
Conocer LA PERLAPrecio orientativo de los módulos T1 (equipo base, más IVA, aproximado): T1-16 18.000 € · T1-32 25.000 € · T1-50 37.500 €. Instalación, pretratamiento y puesta en marcha se presupuestan con el estudio; el importe del ensayo previo se descuenta del pedido. Ensayo, piloto y alquiler.
El punto de partida es siempre el mismo: caudal, analítica y qué límite necesita cumplir. Con eso proponemos el ensayo y, después, el diseño.
Si no dispone de analítica completa, indíquenos el proceso productivo y el punto de vertido: le decimos qué parámetros conviene medir primero para no gastar en ensayos innecesarios.
El paso siguiente natural: si el agua ya sale tratada, aprovecharla en la propia planta en vez de verterla.
Ver soluciónRegulación de pH y reducción de sólidos en suspensión en plantas de áridos y canteras.
Ver soluciónUna muestra y una analítica bastan para saber si la oxidación avanzada resuelve su caso y con qué alcance. Se lo decimos por escrito.
Diagramas funcionales de instalaciones reales, anonimizadas, con licencia CC BY 4.0. Ver los 39 esquemas.
Oxidación avanzada combinada —electrólisis y electrocoagulación, cavitación hidrodinámica y aireación por Venturi— para aguas residuales industriales y como complemento a depuradoras; y para potabilización, sistemas de filtración y desinfección ultravioleta adaptados al origen, caudal y uso del agua.
Depende de los ciclos de recirculación y del tipo de carga: en nuestro modelo cada ciclo retira del orden del 50 % de la carga coloidal y particulada que queda; la DQO disuelta refractaria y el amonio se reducen mucho menos por esta vía. El simulador de la página de depuración da órdenes de magnitud; el ensayo con su muestra fija los objetivos por escrito.
Sí. Entregamos la información técnica del equipo instalado junto con el diagrama de flujo de la instalación, que es lo que suele pedir la administración. El listado exacto varía según el organismo, así que lo ajustamos a lo que le requieran.
No. El simulador estima la reducción de carga orgánica, sólidos, nitrógeno y fósforo en AGUA RESIDUAL con un módulo T1. Para agua de consumo hay un bloque aparte de metales (como rango) y, sobre todo, el análisis de potabilidad. Si duda de qué agua es la suya, el configurador lo pregunta primero.
Una fosa séptica solo retiene sólidos: el agua que sale sigue siendo residual. Si no hay colector y hay que verter a zanja o cauce, la opción es una depuración compacta dimensionada por el número de personas, que cumpla la autorización de vertido. En el configurador puede marcar «Fosa séptica, urbanización, hotel o restaurante» y le orientamos.
El olor indica falta de oxígeno en el tratamiento: fosa llena, aireación insuficiente o sobrecarga (más personas o grasas de lo previsto). Lo primero es vaciar y revisar la aireación; si el problema se repite, el equipo se ha quedado pequeño y conviene redimensionarlo.
No es más difícil: es distinto. La materia orgánica se retira en gran parte con el flóculo de la electrocoagulación; el amonio es soluble y no tiene esa vía, así que hay que oxidarlo hasta nitrógeno gas. Está un paso por delante del nitrógeno orgánico, que antes debe convertirse en amonio, y por eso responde bien a la oxidación avanzada. Lo que limita no es el método, sino cuánto oxidante cabe en una sola etapa: por eso trabajamos con recirculación, coagulante y, cuando procede, dosificación de oxidante. Cuánto se consigue con su agua se determina con ensayo.
La DBO₅ mide lo que las bacterias pueden degradar en cinco días; la DQO mide todo lo que se puede oxidar, incluida la fracción que a una bacteria no le sirve (la refractaria). Una depuradora biológica trabaja sobre la DBO₅; una etapa de oxidación avanzada actúa también sobre la DQO refractaria, porque no necesita que un microorganismo la reconozca: basta con que llegue el radical. Por eso el techo de reducción de la DQO queda por debajo del de la DBO₅, y por eso ambas se piden en la analítica.
En la electrocoagulación el coagulante no se compra en bidón: se genera en el propio agua disolviendo electrodos metálicos con corriente. El flóculo que se forma arrastra sólidos, aceites, metales y parte de la materia orgánica, y además el proceso desestabiliza emulsiones que a un coagulante químico le cuestan. Tiene sentido cuando el agua cambia de composición, cuando hay metales o aceites emulsionados, o cuando se quiere reducir el manejo de reactivos. A veces la mejor solución combina las dos: electrodos más un coagulante-floculante específico en pequeña dosis.
Al hacer pasar el agua por una geometría que baja bruscamente la presión (un venturi, por ejemplo) se forman microburbujas que implosionan. Esa implosión genera radicales y rompe moléculas y agregados: materia orgánica disuelta, color, olor, flóculos que protegerían a las bacterias de la luz ultravioleta. Es una etapa mecánica, sin reactivo, que se combina con la electrólisis y con el oxidante para que cada uno haga su parte. En reutilización la usamos también en línea antes del ultravioleta.
Sustituye a la Directiva 91/271/CEE (derogación el 1 de agosto de 2027) y endurece por fases: más aglomeraciones con tratamiento terciario de nitrógeno y fósforo, un tratamiento cuaternario para microcontaminantes en las grandes, vigilancia de más parámetros y objetivos de energía. Para una industria que vierte a colector lo relevante es que el gestor de la depuradora tendrá más presión para controlar lo que entra, y las condiciones de vertido a colector pueden endurecerse. Adelantarse con un ensayo del propio efluente es más barato que reaccionar a una carta.
El flóculo metálico concentra lo que se ha retirado del agua (sólidos, aceites, metales, materia orgánica) y hay que separarlo: decantación o flotación, y deshidratación si el volumen lo pide. Es un residuo que se gestiona con gestor autorizado según su caracterización; su cantidad depende de la carga del agua y de la dosis de electrodo, no de una cifra fija. En el dimensionamiento se calcula junto con el consumo de electrodos y de coagulante para que no haya sorpresas en la explotación.
Depende de dónde vierta: al alcantarillado los fija la ordenanza municipal o el gestor del saneamiento; a un río o al mar, la autorización de vertido del organismo de cuenca (Augas de Galicia, confederación hidrográfica o Administración autonómica en costa). Los parámetros habituales son pH, sólidos en suspensión, DBO₅, DQO, aceites y grasas, nitrógeno, fósforo y, según el sector, metales o detergentes. Le ayudamos a leer su autorización y a diseñar sobre esos límites.
Es un tratamiento en el que una corriente eléctrica disuelve electrodos de hierro o aluminio y genera coagulantes en el propio agua, sin añadir productos químicos. Desestabiliza los coloides, arrastra aceites, grasas, metales y parte de la materia orgánica y forma flóculos que se separan por decantación o filtración. En los módulos de Aguas SB se combina con electrólisis y cavitación para tratar aguas industriales difíciles.
Es la formación y colapso de microburbujas al hacer pasar el agua por una geometría que cambia bruscamente la presión. Cada colapso libera energía local muy alta y genera radicales que oxidan materia orgánica, rompen emulsiones y ayudan a desinfectar. En los sistemas de Aguas SB se instala en tubería, en recirculación, como etapa de oxidación avanzada junto a la electrólisis y la electrocoagulación.
Sí. Los aceites y grasas son de los parámetros que más fallan en industrias metalmecánicas, cárnicas y conserveras. Se tratan con separación previa (separador de grasas o flotación) y, después, con electrocoagulación y oxidación para la fracción emulsionada, que es la que atraviesa el separador. Tenemos casos publicados en Conocimiento con este problema resuelto.